Pandemia, Guerra. Factores Externos que afectan.

Cada vez son más los factores externos interconectados que afectan el rumbo de sociedades, economías y negocios. Así la estrategia parece perder sentido y se refuerza el concepto de inmediatez, con lo que eso implica.



Numerosos estudios indican que la gran mayoría de las organizaciones fallan en cumplir los objetivos planteados en sus planes, objetivos y metas. Y cuando sostengo la gran mayoría, me refiero a un 90%. Solo el 10% reconoce que cumplen con el 100% de sus objetivos estratégicos.


Existen factores externos e internos que hacen que las estrategias fallen. Reconocer la verdad de los factores externos que nos afecta negativamente, molesta. Aceptar la incidencia nociva de factores internos nos incomoda.


Observemos los factores externos. Cuando el negocio deja de ir bien, lo primero que surge es echarle la culpa al tiempo, a esto y a aquello. Lo que está y/o viene de afuera... de manera casi inmediata, instintiva.


Existen países como Argentina, en dónde existen razones de sobra para culpar a factores externos tan cambiantes y desafiantes como sólo puede verse en una serie de Netflix, HBO o Disney.


Pero esto hace al tema aún más interesante. Porque cuando estamos embarcados, la pregunta final sigue siendo la misma: ¿Qué podemos hacer para lograr cumplir los objetivos que nos planteamos?


Entonces puede resultar terapéutico y hasta provechoso tomarse el tiempo para analizar, de manera profesional, lo que influye en nuestra organización tanto de manera positiva como negativa.


Los factores externos son múltiples. Hay numerosos libros y artículos académicos que los ordenan y explican. Pero ensayemos pragmáticamente una cita con aquellos más frecuentes y disparadores de desvíos estratégicos, hoy por hoy.


Cambios en el entorno político, social y económico

Pandemia, Guerra, Crisis Económica, Crisis Energética. No es una novedad, es el tipo de cambio más frecuente y que más influye en la actualidad. Así también estos tres temas sirven como ejemplos para observar como inciden en el marco regulatorio, en la evolución de las acciones de las empresas y el desarrollo social.


Transformación Tecnológica

Existen avances extremadamente rápidos de la tecnología. Evoluciones y migraciones. Nuevas adopciones. Estos cambios se producen a una velocidad que fuerzan a las organizaciones y a sus integrantes a actualizarse tanto como los sistemas operativos o las aplicaciones de los dispositivos fijos y móviles.


Esta evolución, afecta la capacidad de las organizaciones de adoptar y adecuarse a estos avances. Aquí la revisión es permanente, pero se acentúa frente a los grandes cambios del entorno. Comúnmente los grandes cambios tecnológicos son afectados por otros grandes cambios del entorno y viceversa.


Otros Factores de Riesgo/Beneficio

Quedan muchos otros factores más que son consecuencia y/o pueden estar agrupados en los anteriores. Ya Michael Porter desde 1980 viene modelando estas fuerzas y su incidencia: Poder negociador de consumidores y proveedores. Entrada de nuevos competidores y aparición de sustitutos, cambios regulatorios.


Los embates de los factores externos no suelen ser menores y menos durante las crisis mundiales de salud (COVID) y seguridad (Ucrania) que vivimos en los últimos años. Reconocer quién tiene la culpa es catarsis. En algún momento se tiene que terminar. Tiene sentido que una vez reconocidos estos eventos, podamos hacer retrospectiva, sobrevivir y aprender. Mejorar.


Situaciones

En muchos de estos casos, puede que ni un seguro (previsto en estrategia y presupuesto) sea suficiente. ¿Qué nos queda entonces?


Sacar conclusiones, para ver en qué medida estos cambios sucedidos nos conducen a revisar la estrategia desde sus cimientos hasta su velocidad de implementación. Y esto que parece un largo camino puede que no lo sea si ya hemos tenido un plan y un pensamiento estratégico.


En los países y mercados más inmaduros, el entorno es muy cambiante y solo basta con ver las noticias de países con estas circunstancias como mencionaba anteriormente. En estos escenarios, las dificultades derivadas de los cambios legales, regulatorios y fiscales generan cada vez mayor imprevisibilidad.


Los países y mercados más desarrollados, tienen un entorno que por su madurez es menos sensible, más fuerte frente a estos embates, pero aún cambiante por cuestiones relacionadas más a su interdependencia global.


Los cambios que se producen en los mercados internos y externos impactan tanto en las organizaciones, como en el comportamiento de los clientes.


Se impone una revisión urgente y en muchos casos una mirada externa, que ayude a ver lo sucedido y lo que hay que hacer con esto.


Conclusiones

Analicemos las principales causas por las que no se logran cumplir los objetivos estratégicos. Estas pueden ser externas o internas y de previsión o implementación, aunque solo hablamos en esta instancia de los factores externos. Hagamos esto pensando en los problemas (no en las personas) y veamos qué conclusiones conducentes podemos hacer.


Buscar inspiración puede ser un buen inicio para una recuperación. Generar una mentalidad adecuada es el punto de partida:

Una mentalidad que acepta la imperfección, recompensa una visión del problema, crea nuevos datos a partir de experimentos e inteligencia colectiva, impulsa la acción a través de narraciones convincentes de mostrar y contar y crea nuevas posibilidades radicales bajo altos niveles de imprevisibilidad. Por supuesto, estos enfoques pueden ser útiles en una amplia gama de circunstancias, pero en tiempos de gran incertidumbre, son esenciales.



Es que el pensamiento estratégico nos ayuda a generar un aprendizaje. Nos conduce tanto a corregir como a generar nuevas oportunidades. Y sino pregúntenle a los fabricantes de barbijos, o a los fabricantes y productores de energías tradicionales y alternativas.




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